Bajo el manto de la Virgen del Paso, renovamos nuestro compromiso con la familia
En un marco de profunda fe viva, fraternidad y devoción mariana, las familias del Movimiento Familiar Cristiano (MFC) del Paraguay nos congregamos el pasado domingo 9 de agosto en la bendita y serena tierra de Itapé para llevar a cabo nuestro Pleno Extraordinario y renovar juntos nuestro llamado como custodios de la familia.
El histórico y acogedor Santuario Diocesano de la Virgen del Paso se convirtió en el punto de encuentro hasta donde llegaron delegaciones y representantes de las distintas diócesis del país, contando además con la presencia de los miembros del Equipo Nacional.
Diálogo, discernimiento y unidad fraterna
Bajo el amparo y la mirada amorosa de nuestra Madre, la jornada estuvo marcada por un intenso y fructífero trabajo durante el desarrollo de nuestro Pleno Extraordinario. En un ambiente de profunda fraternidad, escucha respetuosa y discernimiento comunitario, los equipos diocesanos y el Equipo Nacional abordamos los temas clave que marcan el rumbo pastoral y la gestión operativa del MFC. Nos enfocamos con responsabilidad en las vivencias, necesidades y desafíos que atraviesan los matrimonios y las familias de nuestro movimiento en la actualidad, trazando con esperanza y claridad las líneas de acción para continuar alimentando la fe, la unidad y los valores cristianos en el seno de cada uno de nuestros hogares emefecistas.
Una Misa que encendió el corazón: «Sé la voz y los pies de Cristo»
Como broche de oro para esta jornada de comunión, la familia del MFC se reunió en torno al altar del Señor para celebrar la Santa Misa, la cual fue presidida por el Padre Rodolfo Portillo, Asesor Espiritual Nacional del MFC Paraguay.

En su conmovedora homilía, el Padre Rodolfo nos invitó a saber leer los signos de los tiempos y a descubrir la presencia de Dios en la brisa suave y cotidiana de nuestras vidas. Recordándonos el pasaje del Evangelio donde Pedro camina sobre las aguas, nos animó a no desviar jamás la mirada de Jesús frente a los vientos contrarios y los antivalores que amenazan a la sociedad actual:
«El Señor nos invita a ser artífices de la fe. En medio de un mundo convulso, los cristianos católicos estamos llamados a ser las manos, los pies y la voz de Cristo. No tengamos miedo de caminar sobre las aguas cuando Él nos dice “¡Ven!”, porque su misericordia nunca nos faltará».
Sus palabras resonaron con fuerza en cada matrimonio, joven y servidor presente, reavivando el ardor misionero para seguir haciendo de cada hogar una verdadera Iglesia doméstica.
Seguimos caminando juntos
Nos despedimos de Itapé con el corazón rebosante de gratitud hacia la Virgen del Paso, fortalecidos por el abrazo fraterno entre hermanos de diferentes diócesis y renovados en nuestro propósito. Agradecemos profundamente el esfuerzo de cada delegación y el compromiso incondicional de los servidores que hicieron posible este bendecido encuentro.
¡Que la Sagrada Familia de Nazaret siga guiando cada uno de nuestros pasos!
¡Descubrir, Servir y Promover a la Familia!
Equipo Nacional – Movimiento Familiar Cristiano del Paraguay


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